Charles Forster Kane decía “ganar dinero es muy fácil si lo único que quieres es ganar dinero”; en este caso diría “atraer turistas es fácil si lo único que quieres es atraer turistas”. Eso es lo que hasta ahora ha marcado la estrategia turística en esta ciudad: mucha gente, que venga mucha
Permítanme que hoy me salté el guión y le dedique esta columna a un deporte que me acompañó durante una buena parte de mi vida. Son muchos los años que los aficionados valencianos del baloncesto llevamos esperando algo así. Yo soy de la generación que vivió la final de Los Ángeles 84, de la que
Lo difícil no es gestionar, es gobernar. Y nosotros no somos gestores, somos gobierno. Hace dos años dejamos el miedo a un lado y salimos a la calle. No surgió de la nada, no fue espontáneo. Fue el resultado de años y años de resistencia, de una oposición seria y contundente. Iniciamos una
“Los disturbios rodean a la República Galáctica. Se está peleando contra el cobro de impuestos sobre rutas comerciales a sistemas solares exteriores.” Sí, lo sé, soy un poco friki, pero así empieza “Star Wars”, con un problemilla de nada con la Federación de Comercio.
Estuve en Madrid en un mercado. Me llamó la atención una parada espectacular repleta de manzanas. Jugosas, llamativas. Solo vendía de una clase pero, en comparación con el resto, este puesto deslumbraba. El propietario había puesto mucho hincapié en decorarla de forma atractiva. No había
Hablemos claro. El otro día, dando una charla en #CreativeMornings, un evento simultáneo con la misma temática a nivel internacional, comentábamos que todos los políticos buscamos eufemismos a la hora de expresarnos. Intentamos, y muchas veces con gran perseverancia, no decir palabras
No vine aquí para que todo siguiera igual. Escuchando el discurso de la derecha no deja de sorprenderme que nos metan el miedo en el cuerpo para hacernos pensar que todo gobierno que no dirijan ellos se convertirá en un autentico caos. Pleno tras pleno, comisión tras comisión, nos lo repiten en
No, no lo hagas. No compres en el Mercado Central. Ni en el Central ni en ningún otro mercado municipal de la ciudad de València. No compres, porque el gesto de comprar, tan cotidiano, tan frío, tan aséptico, lo puedes hacer en cualquier otro sitio. Al Mercado Central, a los mercados